Cómo apoyar a adolescentes homosexuales

La homosexualidad sigue siendo un motivo de estigma en la gran mayoría de los países del mundo. Las creencias basadas en la tradición, que esparcen una visión esencialista y anticientífica de lo que es la sexualidad humana, hace que para algunas personas ser homosexual implique ir en contra de la naturaleza (a pesar de que eso no signifique nada)

Los efectos de la discriminación contra las preferencias sexuales que quedan fuera de la heterosexualidad se ceban especialmente con los adolescentes homosexuales, los cuales están en proceso de formar su propia identidad y son más vulnerables a los ataques que minen su personalidad y les impidan expresarse tal y como son.

Consejos para apoyar a los adolescentes homosexuales

A continuación vamos a ver algunas pautas a seguir para ayudar a que los adolescentes homosexuales de nuestro entorno se sientan aceptados, apoyados y respetados, además de para procurar que no tengan miedo de mostrar sus gustos y preferencias tal y como lo haría cualquier persona.

1. Aprende los conceptos básicos sobre género y sexualidad

Este paso es fundamental, ya que evitará confusiones en el trato con estos jóvenes. El hecho de que durante siglos se haya considerado que lo “normal” es la heterosexualidad ha hecho que ésta se asocie a muchas otras cosas vinculadas al género que también se han considerado normales y socialmente deseables. Por ejemplo, hay quien entiende que ser homosexual es sentirse de un género que no se corresponde con el que denotan sus genitales, o bien tener actitudes y acciones asociadas a las del sexo contrario al suyo.

Así pues, hay que distinguir entre sexo biológico, orientación sexual, identidad de género, y roles de género. La identidad de género consiste en el género al que se asocia la propia identidad (aunque también existen las personas que no se identifican con ninguno), y los roles de género son el conjunto de tareas, acciones y estilos de comportamiento que socialmente han sido asignados a un género.

2. Ten en cuenta que la homosexualidad no es algo exótico

No se puede tratar a un adolescente homosexual como si fuese una pieza de museo. Por ejemplo, hacerle un montón de preguntas sobre su estilo de vida y sus preferencias sexuales. Una cosa es preocuparse por hacerle sentir cómodo, y otra es agobiarlo recordándole una y otra vez su orientación; en ese contexto, es normal que considere que hay algo raro en él.

3. Ayúdale a comprender que no tiene la culpa de la discriminación

Lamentablemente, aún es frecuente que las personas homosexuales sufran ataques psicológicos o incluso físicos por el hecho de serlo. Pero el principal efecto nocivo de esto no suele ser el malestar agudo que genera cada ataque, sino el modo en el que estas experiencias pueden llevar a pensar sobre uno mismo. La teoría del mundo justo nos explica que hay una tendencia a pensar que ante casos claros de sufrimiento, es probable que la víctima haya hecho algo para merecerlo, y esto también se aplica al autoconcepto.

Así pues, ante ataques continuados, la idea de que si hay tanto odio debe de ser por un motivo legítimo, cobra fuerza, y esto no solo mina la autoestima, sino que lleva a una confusión acerca de lo que se es y lo que se debe hacer para merecer vivir en paz.

4. Escucha sus preocupaciones reales

Cada caso es único, así que hay que saber adaptarse a la persona con la que se trata. En el caso de los jóvenes homosexuales, es fácil que los estereotipos nos hagan dar por supuestas cosas que realmente no son.

Por eso, hay que escuchar atentamente lo que explican sobre sí mismos, sin dejar que nuestras creencias y esquemas deformen el contenido de su mensaje. Solo de esta manera se sabrá cómo dar apoyo a los adolescentes homosexuales de manera correcta y sin caer en simplismos.

5. Promueve su integración en grupos, pero no les obligues

En la adolescencia es muy importante sentirse aceptado por un grupo. Lamentablemente, los jóvenes de las nuevas generaciones no tienen por qué ser más respetuosos que los adultos con la diversidad de orientaciones sexuales. De hecho, en el caso de los varones, hay una masculinidad tóxica que hace frecuente el maltrato a quien se sale del prototipo de hombre duro, violento y, por supuesto, heterosexual.

Por eso es bueno ayudar a que estos jóvenes con mayores posibilidades de quedar excluidos encuentren un grupo en el que integrarse bien. Sin embargo, hay que ser respetuosos con sus preferencias e intereses, y no presionar por hacer que entren en un grupo específico si no quieren.

6. Mostrar referentes más allá de la heterosexualidad

Resulta muy positivo que los adolescentes encuentren referentes que les inspiren a desarrollar su personalidad. En este sentido, conocer a alguien que sea homosexual y muestra valores positivos o incluso admirables es beneficioso porque muestra que esta orientación sexual no tiene por qué ser un motivo para avergonzarse.

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